| Lasenfermedadesque nos estánmatando |
María Elena Navas BBC Mundo | Unos 9 millones de personas murieron en 2010 como consecuencia de la hipertensión. |
Hoy vivimos más años pero nos enfermamos más y lo que mata a más gente en el mundo es la hipertensión.
Éste es uno de los principales hallazgos del estudio más amplio que se ha hecho para conocer cuáles son los mayores desafíos de salud que enfrenta el mundo y cómo enfrentarlos.
El llamado Estudio sobre la Carga Global de Enfermedades que se publica en una edición especial de la revista The Lancet, encontró que en el 2010 murieron 9 millones de personas como consecuencia de la hipertensión.
Esto convierte al trastorno cardiovascular en el principal factor de riesgo de salud en todo el mundo, afirman los investigadores.
Y por detrás de éste hay otros dos grandes asesinos: el tabaco y el alcohol.
Para la investigación, en la que participaron unos 500 científicos de todo el mundo, se compararon las expectativas de vida de 187 países en 1990 y 2010 y se analizaron los principales patrones y tendencias en la salud global durante estas dos décadas.
| Los médicos nosiemprecontrolan lapresión alta |
Los médicos no siempre controlan la presión alta
Una encuesta de Estados Unidos reveló que sólo el 20 por ciento de 7.153 personas con presión alta no controlada había recibido algún tratamiento durante la consulta médica.
La presión alta o hipertensión equivale a un valor de 140/90 o más. Cuando no está controlada puede causar un infarto, un accidente cerebrovascular y un aneurisma, entre otras complicaciones.
Un grupo de trabajo de EE. UU. publica directrices para la presión arterial
A los pacientes les va mejor cuando reciben atención de un equipo de profesionales de salud

La "atención basada en equipo" se debe utilizar para mejorar el control de la presión arterial de los pacientes, recomendó el martes el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos Comunitarios de EE. UU.
La recomendación se basa en una revisión de 77 estudios que mostraron mejoras en el control de la presión arterial de los pacientes cuando recibían atención de un equipo de profesionales de salud, conformado por un médico de cabecera con el respaldo de un farmaceuta, una enfermera, un dietista, un trabajador social o un trabajador de salud comunitaria, en lugar de un médico de cabecera solamente.
Tensión alta, a raya con la dieta
El objetivo dietético es seguir una alimentación baja en grasa saturada, colesterol, grasa total y azúcares simples

Quien más y quien menos la padece o conoce a alguien que la sufre: la hipertensión arterial afecta en nuestro país a más de 10 millones de personas. En España su prevalencia se sitúa en torno al 35% y llega incluso a duplicarse entre los mayores de 65 años. Según el Informe Mundial de la Salud 2002 elaborado por la OMS, se estima que alrededor del 11% de las enfermedades en los países desarrollados están causadas por la hipertensión arterial (HTA). Además, más del 50% de las enfermedades del corazón y casi el 75% de los accidentes cerebrovasculares se deben a que la presión arterial sistólica (la conocida como tensión alta) se halla en niveles superiores a los mínimos teóricos (115 mmHg). Ante este problema de salud pública, el Ministerio de Sanidad y Política Social puso en marcha en 2011 la Campaña "Plan Cuídate más. Menos sal, más salud" que bajo el formato web ofrece consejos para reducir el consumo diario de sal e ideas para prescindir de este condimento en las recetas. Desde Estados Unidos llega una iniciativa más integral: un plan de alimentación eficaz en la reducción de la hipertensión. El Instituto Nacional de Salud estadounidense diseñó el llamado plan de alimentación DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension; Enfoques dietéticos para detener la hipertensión). La dieta DASH ha demostrado un efecto real e importante en la reducción de la HTA, así como en el tratamiento y en la prevención. El plan está enfocado hacia una alimentación baja en grasa saturada, colesterol, grasa total y azúcares simples, y no tanto en la eliminación drástica de la sal.
La hipertensión arterial puede provocar ictus y demencia"
Por CLARA BASSI
La hipertensión puede provocar importantes daños en el cerebro. Tener las cifras de presión arterial elevadas de forma persistente favorece, por distintos mecanismos, tanto un ictus como una demencia vascular. Los tratamientos antihipertensivos desarrollados en los últimos años han permitido controlar mejor la hipertensión, disminuir este riesgo e igualarlo al de la población general. No obstante, todavía es una causa muy importante de accidente cerebrovascular y deterioro cognitivo. La relación entre hipertensión y cerebro apenas se ha estudiado, a diferencia del impacto de la presión en el corazón y el riñón, que es bien conocida. Para profundizar en este campo, se ha constituido el Grupo de Estudio de Hipertensión y Cerebro (GEHC), de la Sociedad Española de Hipertensión y la Liga Española para la Lucha contra la Hipertensión Arterial (SEH-LELHA). Así lo explica en esta entrevista Cristina Sierra, coordinadora del GEHC y especialista senior del Servicio de Medicina Interna y de la Unidad de Hipertensión y Riesgo Cardiovascular del Hospital Clínic, de Barcelona
¿Podría la soya ayudar a reducir la presión arterial?
Los antioxidantes del tofu y otros alimentos podrían tener un efecto beneficioso, sugiere un estudio
Las isoflavonas, un compuesto que se halla en alimentos como la leche de soya, el té verde, el tofu y los cacahuates, podrían ayudar a reducir la presión arterial en los adultos jóvenes, sugiere una investigación reciente.
Los investigadores también hallaron que las isoflavonas podrían ser particularmente beneficiosas para los adultos estadounidenses negros, de los cuales se calcula que casi el 42 por ciento tienen presión arterial alta, también conocida como hipertensión.
Una experta que no tuvo que ver con el estudio dijo que hay motivos para creer que las isoflavonas podrían ayudar al corazón.
Las isoflavonas "dilatan los vasos sanguíneos al aumentar la liberación de óxido nítrico", explicó la Dra. Suzanne Steinbaum, directora de mujeres y enfermedad cardiaca del Hospital Lenox Hill en la ciudad de Nueva York. Dijo que el nuevo estudio "ilumina una convincente recomendación dietaria que puede ayudar a controlar la hipertensión en los pacientes más jóvenes".

Tensión desbocada
La hipertensión arterial (HTA) es un problema que afecta al 10%-20% de la población adulta. De detección más compleja de lo que parece, su control se logra con ejercicio, dieta y medicación
La enfermedad cardiovascular, una de las mayores amenazas para la salud en los países occidentales, se ha convertido en una prioridad sanitaria por su elevado impacto económico y social. Habitualmente, las estrategias de prevención abordan los factores de riesgo cardiovascular (hipertensión arterial, hiperlipemia, tabaquismo y diabetes) de forma individualizada, aunque en realidad es frecuente que se presenten de forma combinada. De ahí que aumente la tendencia entre los expertos de buscar un enfoque conjunto para plantear la prevención y el tratamiento.

Las diferencias en la presión arterial entre los brazos podrían ser señal de riesgo cardiaco
La enfermedad vascular periférica podría llevar a un accidente cerebrovascular o a la muerte precoz, señalan investigadores
Las personas cuya presión arterial sistólica (la cifra superior en la lectura) es distinta en el brazo izquierdo que en el derecho quizás sufran de una enfermedad vascular que podría aumentar el riesgo de muerte, informan investigadores británicos.
Las arterias debajo de la clavícula suplen sangre a los brazos, las piernas y el cerebro. Un bloqueo puede llevar al accidente cerebrovascular (ACV) y otros problemas, anotaron los investigadores, y medir la presión en ambos brazos debería ser de rutina.

Nadar reduce la presión de los adultos mayores
A muchos adultos mayores les gusta zambullirse en una pileta y un nuevo estudio sugiere que los ayudaría a controlar la presión.
En un grupo de 43 hombres y mujeres mayores, un equipo observó un descenso de la presión sistólica (el valor máximo) en los que empezaban a nadar varias veces por semana.
Los nadadores comenzaron el estudio con un valor máximo promedio de 131 mm Hg. A los tres meses, ese valor era de 122 mm Hg.
La presión normal es de 120/80 mm Hg y a partir de 140/90 se la considera hipertensión, mientras que el rango intermedio revela prehipertensión.
Varias investigaciones habían sugerido que nadar es seguro para los adultos mayores, al igual que caminar o andar en bicicleta, según recordó Hirofumi Tanaka, autor principal del estudio publicado en American Journal of Cardiology.
La investigación sería la primera que demuestra que nadar mejora la función vascular de los adultos mayores y reduce la presión.
La presión arterial 'normal alta' se relaciona con el riesgo cardiaco en los hombres
Los que tenían niveles en el extremo superior del rango normal podrían desarrollar latidos cardiacos irregulares más adelante, advierte un estudio
Los hombres de mediana edad con una presión arterial en el rango normal alto están en mayor riesgo de fibrilación auricular más adelante en la vida, señalan investigadores.
La fibrilación auricular, que afecta a más de 2.7 millones de estadounidenses, es un trastorno del ritmo cardiaco que puede llevar al accidente cerebrovascular y a otras complicaciones relacionadas con el corazón. La hipertensión es un factor de riesgo conocido de la fibrilación auricular.

Hipertensión temprana
La presión arterial elevada en la infancia es un factor de riesgo completamente modificable si se empieza a tratar a tiempo
El aumento de la presión arterial empieza a detectarse en la población infantil, a pesar de que es un problema que muchas veces pasa desapercibido y no se diagnostica. No obstante, tras varios estudios que relacionan hipertensión y obesidad en la adolescencia con problemas en la vida adulta, lo que antes se comenzaba a tratar en la edad adulta, ahora toma importancia en los más pequeños.
Por NÚRIA LLAVINA RUBIO
Concienciarse ante la hipertensión
El 85% de los pacientes hipertensos incumple las recomendaciones de su médico y abandona el tratamiento durante el primer año
En España, la hipertensión afecta a algo más del 35% de la población adulta, lo que representa a más de cinco millones de personas, de las cuales solo la mitad recibe un tratamiento adecuado. Aunque una gran cantidad de fármacos han demostrado ser eficaces para esta enfermedad, el mejor control pasa por la modificación de los estilos de vida relacionados con hábitos alimenticios y de actividad física. Un nuevo estudio corrobora por primera vez que, sin estos cambios, los medicamentos poco hacen.
Por NÚRIA LLAVINA RUBIO
Más hipertensión con analgésicos
Tomar estos medicamentos de manera habitual puede aumentar las cifras de presión arterial
El efecto en la tensión arterial que provocan algunos fármacos analgésicos como la aspirina u otrosantiinflamatoriosde uso común, como ibuprofeno, diclofenaco o paracetamol, es un aspecto que no se debe menospreciar. Sobre todo, deben conocer sus consecuencias quienes padecen dolor crónico y/o necesitan calmantes de forma habitual, pero también las personas sanas, debido al uso común de estos medicamentos en los hogares, y quienes tienen problemas cardiovasculares, puesto que un ligero aumento en las cifras de presión arterial es, en muchos casos, un agravante para complicaciones mayores.
Por TERESA ROMANILLOS
9 de abril de 2010
Consumo de analgésicos

- Imagen: Niels Rameckers-
Hipertensión arterial y disfunción eréctil
Entre el 20% y el 30% de los varones hipertensos sufren este trastorno sexual
Hablar de la salud sexual en la consulta médica es, todavía, un tema tabú, aunque ésta sea una importante fuente de malestar y preocupación. La hipertensión arterial es una de las causas que están detrás de la disfunción sexual de los varones hipertensos, que tienden a vivirla en silencio y a no comentarla con su médico, cuando ya hay remedios farmacológicos para tratarla. Sólo hace falta que los profesionales de la medicina pregunten por este problema a sus pacientes y que estos pierdan la vergüenza y el miedo a hablar de ello.
Por CLARA BASSI

Es un síndrome complejo, genético y adquirido, con comprobadas implicaciones metabólicas, electrolíticas (sodio, potasio, cloruro) y a nivel de membrana celular.
Es el factor de riesgo más importante de






